« El dilema de elBulli | Main | La moraleja de elBulli [a manera de intermedio] »

01/28/2009

Comments

Mario

Hay una heurística sencilla que es de aplicación a una gran variedad de situaciones: Hazlo al Revés. ¿No os lo decían vuestras madres de pequeños? "Chiquillo, ¿no ves que así no puedes? Hazlo al revés!!". Es el Principio Inventivo nº13 de Altshuller, es una de las estrategias de generación de Provocaciones de De Bono. Hazlo al revés.

Detrás de la tercera sugerencia de Félix, la que me más me gustó, está precisamente ese principio. Si ellos no pueden ir al Bulli, elBulli tendrá que ir a ellos. Eso es lo que intenta Adriá de múltiples maneras. Por ejemplo, con los "packs" que se pueden comprar en el Fast Good del tipo "prepárate en casa unos huevos fritos al estilo de elBulli".

Na8

La solución desde luego está en manos de los propietarios de El Bulli, pero el sentido común nos dice que hdebería apuntar hacia la segunda y, sobre todo, la tercera idea que apunta Félix.

Crear una "experiencia de usuario" a la altura de la gran marca El Bulli, en el cliente potencial que no consigue serlo :-)

Félix

Amplío la segunda:

Tú bien sabes que la marca puede ser, en ocasiones, un icono. Puede generar un "sentido de pertenencia", puede ser una "aspiración", una muestra ante otros de "posición social, gustos, estilo de vida..." y muchas más cosas.

Lo que quiero decir es que, una vez que tienes estudiada la marca, puedes analizar alguno de estos enfoques, el que más te interese y sea viable, y utilizarlo. Por ejemplo, creando clubes, merchandising, o enlazando la marca con otras de semejante estilo de vida que te posibiliten ingresos adicionales sin coste significativo, se me ocurre a bote pronto entre decenas de opciones posibles.

Mario López de Ávila Muñoz

Gracias por tu comentario, Nicole... efectivamente, tal y como comentábamos en las entradas dedicadas a "The Dip", de Seth Godin, "la Escasez crea Valor".

Nicole

Bueno, por un lado las políticas A, B, C, etc. limitan la capacidad.

Por otro, esas mismas política mejoran la experiencia del cliente.

Pero también, la expectativa creada y la gran lista de espera genera una experiencia aún más auténtica, por su exclusividad (sólo unos pocos entre millones pueden vivirla). Por tanto, se podría decir que la disminución de la capacidad aumenta la experiencia del cliente doblemente ...¿??

No se, qué complejo... gracias Mario por hacernos pensar (y compartir tu conocimiento).

Mario

Jajaja me he reído un rato con tu primera frase, porque efectivamente, también a mí me gustaría que alguien apuntara una solución ;-D De hecho, de eso es de lo que van estos posts... de pensar en voz alta, pero pensando juntos :-) Lo que me interesa sobre todo es ilustrar el camino - que se hace al andar - más que llegar al destino.

Tomo nota de tus "apuntes". Efectivamente, la solución más obvia, de "manual MBA", es utilizar el precio como instrumento de gestión de la demanda. No sé hasta qué punto es sensible al precio la clientela de elBulli, pero no cabe duda que todo el mundo tiene un tope. Cobrando el menú a 1000€ en lugar de a 200, que es como está ahora, alguna reducción de la lista de espera se conseguiría. Pero no me atrevo a decir cuánto... y, además, es una solución que a Adriá no gusta demasiado. Ni a mi tampoco, dicho sea de paso, porque no sólo no es muy elegante, sino que, volviendo a lo que os decía, no sé si resuelve El Verdadero Problema. Tengo la impresión de que lo que Adriá quisiera es que esos 2 millones de personas pudieran vivir esa experiencia. Es un hombre tremendamente generoso.

Tu segunda propuesta no termino de entenderla y te agradecería alguna aclaración... y la tercera sí, sí, creo que yendo por ahí encontraríamos algo... De hecho, Adriá ya ha dado pasos en ese sentido. Pero podría ir mucho más lejos.

Gracias por tu comentario!!

Félix

Me encanta este caso. Pero esperaba que se apuntara alguna solución.

La más obvia: estudiar al cliente y ver hasta qué punto, con una lista de espera tan larga, un incremento de precios no distorsionaría significativamente esa mística experiencia gastronómica y sensorial. Esto tendría una repercusión interesante en resultados sin cambiar los procesos.

Segunda: experiencia / marca. Por qué no prologar la experiencia? porqué no hacerla patente ante otros (esto es, ayudarles a presumir)? ¿caben estas posibilidades?

Tercera: no dejar en la calle al que no llega a entrar nunca, quizás porque no se lo puede permitir. Véndele vídeos, libros, invitale a presentaciones multitudinarias que además te ayuden a generar aún más marca...

Me estoy saliendo del tema, por lo que veo.

The comments to this entry are closed.

Categories