Un amigo me ha comentado que en su organización [un pequeño grupo empresarial, formado por media docena de PYMES, en su mayoría ingenierías] van a desarrollar e implantar un sistema informático de "gestión de la creatividad". Han encargado a una gran [tamaño, facturación] consultora el desarrollo de una aplicación que permitirá, en principio, organizar la recogida de las ideas que las personas que trabajan en el grupo [quieran compartir], así como su posterior tratamiento.
No tengo ni idea del coste que tendrá esta aplicación para la organización en la que trabaja mi amigo. Tengo constancia de sistemas similares, desarrollos más o menos a medida hechos por grandes [tamaño, facturación] consultoras, casi siempre por un precio en mi opinión disparatado. No voy a entrar en si tales desembolsos son rentables o no, ni en si la tecnología es el factor determinante en estos casos, aunque todos sabemos que suficiente por sí sola no lo es.

Sé que hay muchos factores condicionantes, circunstancias especiales, etc, pero creo que en buena parte de los casos, la mejor elección para un sistema de [captura + colección + cosecha] de ideas es una plataforma de microblogging. Mi primer candidato sería Status.net o el servicio público basado en el mismo llamado Identica, pero Twitter probablemente sería aún mejor opción para la mayor parte de las organizaciones, al menos para arrancar.
En primer lugar, Twitter, o cualquier otra plataforma de microblogging, ofrece un montón de ventajas a la hora de capturar ideas. Te permite hacerlo en cualquier momento [Ah, ¿Que todavía no tenéis un terminal con Android?... Ya. Entiendo. No, no hace falta que digáis nada. Sí, la Blackberry está muy bien. Sí, por supuesto, el iPhone. Vale], te permite hacerlo rápido, casi sin esfuerzo, e incorporar texto, enlaces, fotografías o vídeos. No se me ocurre un sistema más versátil. Y si, como es de esperar, utilizas etiquetas [también 'geo-etiquetas'] en el momento de registrar tu idea, facilitas enormemente su búsqueda, tratamiento o análisis posterior.
Todas las contribuciones serían identificadas con la cuenta del usuario en cuestión. La línea temporal nos permitiría saber quién contribuyó primero, en caso de que fuera importante determinar la 'propiedad' de la idea [que, en última instancia, pertenecería a la empresa]. Twitter está [casi] siempre disponible, es fácil de usar, como un SMS, es rápido, es robusto. Cumple todos los requisitos de un sistema de captura de ideas excelente. Además, creo que la limitación de espacio es un acicate más para ser creativo a la hora de registrar tu idea.
En segundo lugar, Twitter también tiene interesantes cosas que ofrecer como sistema de colección o banco de ideas ['coleccionamos' las ideas para que sirvan mejor como soporte a la realización de proyectos, ok?]. En primer lugar, no necesitas transferir las ideas recogidas a otro lugar o herramienta. Sé que algunos verán en esto un inconveniente más que una ventaja, pero personalmente creo que simplifica las cosas, hace el sistema más eficiente y no creo que le reste [tanta] efectividad. Todas las ideas están en un mismo sitio, no cambias de aplicación o de pantalla. Además, con las etiquetas puedes agrupar instantáneamente las ideas, tienes una clasificación de las mismas a medida de tu organización, que nace a partir de su uso, evoluciona, se adapta... Cumple por tanto con el requisito de poseer una estructura flexible.
Con Status.net puedes saber también qué ideas son más populares [cuáles han sido marcadas como 'favoritas' por un mayor número de personas] y para quiénes lo son. De hecho, las posibilidades que te permite una herramienta como esta a la hora de segmentar tu organización son impresionantes. La menos obvia, tal vez, sea que te permite hacerlo por 'modelos mentales', que es en mi opinión, la segmentación definitiva [hace años os hablaba de mi trabajo con mapas de percepción en cometidos de Marketing - esto es igual de divertido]. Como sabéis, en el 'ecosistema' de Twitter disponemos de un montón de aplicaciones que nos permiten analizar tráfico, tendencias, comportamientos, de forma exhaustiva. También disponemos de varias aplicaciones para analizar el contenido de los tweets. Hasta podéis llegar a 'analizar' el 'estado emocional' con el que se debate una idea, utilizando servicios como Twittfeel... las posibilidades son impresionantes.
Es cierto que las plataformas de microblogging como Twitter tienen sus limitaciones a la hora de funcionar como un banco de ideas, pero es capaz de cumplir de forma bastante decente con casi todos los criterios por los que debe evaluarse un sistema de este tipo. Por ejemplo, permite encontrar las ideas con relativa facilidad, utilizando además distintos criterios de búsqueda. Definitivamente, actúa como estímulo para generar nuevas ideas, por no hablar de que funciona genial como 'polinizador' estimulando la creatividad cruzada. Cualquier persona de la organización puede discutir cualquier idea en cualquier momento... pero es cierto que recopilar esa conversación dispersa, fragmentada, puede no resultar fácil en algunas ocasiones, aunque las etiquetas ayuden. Aplicaciones como Twitoaster te permiten organizar las conversaciones, agrupándolas en hilos, ofreciéndote estadísticas, etc, aunque tendría que probar su utilidad en este contexto. Si el número de tweets empieza a ser realmente difícil de manejar, siempre puedes crear un canal ad-hoc para esa idea, invitando a los más interesados a participar en su desarrollo [estad preparados para que entre el 3 y el 7% de la plantilla aporte el 90% de cualquier debate].
Por último, cuando tienes un montón de ideas, lo más probable es que quieras poner en práctica alguna de ellas. ¿De qué va esto, si no? Llegado el momento de la cosecha, llegado el momento de pasar a la acción, vuestro "Creatwit" os proporcionará, como hemos visto, información tanto cualitativa como cuantitativa que os facilitará el seleccionar las ideas más prometedoras. Por cierto que algunas aplicaciones permiten hacer encuestas dentro de Twitter, algo que puede ser útil. También resultará de ayuda, probablemente, para seleccionar a los miembros del equipo que se encargue de materializarla. Alguien tendrá que estructurar esa conversación de algún modo que posibilite la acción. Además del registro de las aportaciones del grupo, dispondréis probablemente de varios enlaces a páginas web de referencia y/o documentos que interesará conservar. Es posible que haya algo de material audiovisual como fotos o vídeos, que también puede ser de utilidad. En definitiva, suficiente información como para poner en marcha un proceso [ágil] de innovación.
Todo esto que he comentado puede hacerse [prácticamente] gratis o, al menos, sin desembolsos. Dependiendo de la organización, podría estar en marcha en una semana o menos [de acuerdo, no he dicho nada sobre cómo hacerlo... ¿Es necesario que lo haga?] Y no hemos hablado de las posibilidades que nos ofrece el API de Twitter o la posibilidad de meterle mano directamente al código de Status.net, desarrollando e instalando nuestro propio "Creatwit" a medida por la décima parte del coste de un desarrollo "ex-novo". Las limitaciones que hemos identificado con relación a la recopilación de la información o el tratamiento posterior podrían ser completamente superadas por una cantidad ridícula de dinero.
Por supuesto que montar vuestro "Creatwit" no es ninguna garantía de que alguien vaya a aportar una idea, ni va a evitar que el 80% de lo que se aporte al sistema valga una mierda, eso ya lo he dicho al principio. Hay MUCHO más que tecnología a la hora de "organizar la creatividad" de una organización. Pero si lo comparamos con carísimos desarrollos a medida, poco flexibles y/o poco amigables, el microblogging es una buena opción para muchas organizaciones.
En fin, me parece obvio, pero tenía que escribirlo.


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