Durante algunos meses he trabajado en la preparación de un Árbol de Prerrequisitos (PRT) "Think Clearly" que pudiera presentaros en estas páginas. Sometí las primeras versiones a algunos amigos y colegas conocedores del Proceso de Razonamiento de TOC, [Pedro Menchén, Antonio Ramos, Raúl Dolado, Christoph Steindl, Christian Federspiel, Paul Bayer], que tuvieron la amabilidad de echarme abajo el trabajo en al menos dos ocasiones [Pedro, tres].
El propio Paul, responsable de Mejora Continua en BMW, elaboró su propia propuesta de PRT, maravillosamente simple, sencillamente insuperable [aunque se le escaparon algunas cositas, eh?], en vista de lo cual decidí cambiar de herramienta y optar por el viejo diagrama de flujo de actividades. También ese esquema ha sido hundido en la miseria [crítica constructiva, lo llaman], de modo que en estos momentos no sé ni que voy a presentaros finalmente. Pero algo haré, eso es seguro. De momento lo que sí puedo hacer es terminar con la relación de obstáculos al "pensar con claridad" identificados por Goldratt.
Enfrentado a la pregunta lanzada por su hija [recordad que se trata de una conversación ficticia... es una novela, por Dios], ¿Cómo pensar con claridad?, Goldratt responde que lo cierto es que [como todo] resulta muy simple. Se trata de superar unos pocos obstáculos... y practicar, practicar, practicar.
¿De qué obstáculos habla? Bien, hemos visto ya los más importantes. El primer obstáculo mencionado por Goldratt es creer que la Realidad es compleja, lo que nos lleva a buscar soluciones complicadas a nuestros problemas. El segundo obstáculo que menciona es creer que los conflictos son algo más que un artefacto de nuestra percepción, dar por sentado que forman parte de la vida y aceptar "soluciones" de compromiso que no satisfacen a nadie. El tercer obstáculo es culpar a los demás, formular hipótesis que son vejatorias o denigrantes para alguien. Todos estos obstáculos deben ser superados si queremos pensar con claridad. Pero hay algunos más.
Uno de ellos es expresado por Goldratt con la frase "Never say I know". Hace referencia a la necesidad de no darse nunca por satisfecho con la primera solución que encontremos. La autocomplacencia intelectual es una lacra del pensamiento demasiado frecuente. El personaje de Efrat acuña otra expresión afortunada: ser "humbly arrogant", humildemente arrogante. Humildes para reconocer que no lo sabemos todo; arrogantes para tener la seguridad de que a pesar de ello, encontraremos una solución mejor. [La imagen adjunta es un fragmento del Árbol de Prerrequisitos que preparé; los elementos de color amarillo son obstáculos; los elementos de color azul, acciones que realizas para superar esos obstáculos; los elementos en gris, aclaraciones o desarrollos en detalle de la acción].
Otro obstáculo es la trampa de la lógica circular o tautología. Aquí hace referencia Goldratt al hecho de que, en el análisis de las causas, tarde o temprano encontramos entidades abstractas, cuya existencia sólo podemos deducir, no experimentar directamente. En este sentido, tan abstracta es una enzima como la "resistencia al cambio". Como diría Antonio, una vez que te tropiezas con una entidad que no puedes observar directamente es fácil acabar perdido en los Mundos de Yuppy. "Perdieron el partido porque no estaban motivados". ¿Cómo sabes que no estaban motivados? "Bueno... perdieron el partido, ¿no es cierto?" Y vuelta a empezar. Otro ejemplo: "No muestras tu enfado porque lo estás reprimiendo". ¿Por qué sabes que lo estoy reprimiendo? "Porque no lo muestras, es evidente!". Tócate los pies. Alucinaríais con la cantidad de veces que se escuchan o leen razonamientos de este tipo.
Bien, la única forma de escapar del razonamiento circular es emplear la Categoría de Reserva Legítima de Efecto Predicho. Recomiendo al que no lo haya hecho ya que se descargue las diapositivas que liberé hace años sobre el tema [no pienso repetirme]. El riesgo aquí es darse por vencido antes de encontrar un segundo efecto que nos sirva para soportar nuestra hipótesis. Es necesario de que nos convenzamos de que para cualquier causa debe haber al menos dos efectos diferentes. Esto es así por la razón ya comentada de que los sistemas convergen. Que convergen los sistemas significa precisamente eso, que para una misma causa hay múltiples efectos. Están ahí. Sólo hay que perseverar y, si a pesar de eso no se nos ocurre nada, ampliar el alcance de nuestra búsqueda [mis alumnos del taller de Creatividad para la Innovación saben que el Operador Distancia-Tiempo-Coste y las 9 ventanas de TRIZ son herramientas perfectas para esta tarea].
Veamos un ejemplo. Si me duele la zona baja del abdomen, siendo el gran hipocondríaco que soy, puedo pensar "Dios mío, tengo apendicitis!". Ok, ¿Cómo sé que tengo apendicitis? ¿Sólo porque me duele la zona baja del abdomen? Nooooooooo. Si tengo apendicitis, entonces debería observar otros efectos. Por ejemplo, debería padecer de una fiebre alta, así como mostrar un recuento elevado de glóbulos blancos. Si ninguno de estos efectos aparecen, es que no tengo apendicitis, mi hipótesis es decartada. Si aparecen, tampoco puedo estar seguro al 100%, pero sí puedo decir que se van acumulando evidencias que soportan dicha hipótesis. Esto es aplicar el efecto predicho.
Como digo, hay que utilizar la CRL de Efecto Predicho cada vez que nos tropecemos en nuestro análisis de las causas con una entidad abstracta, una causa "intangible" o, como decíamos en NLP [hace una vida], "cualquier cosa que no puedas llevar en una carretilla". Si alguien os dice que no se vende porque "no somos competitivos", ale, a aplicar el Efecto Predicho. Si alguien dice "lo que pasa aquí es que hace falta mano dura"... eh... bueno, en ese caso, mejor que salgáis corriendo.
Para terminar, si uno ha superado todos esos obstáculos y ha conseguido llegar a una solución, corre todavía el riesgo de haber pasado por alto algo importante, un efecto secundario no deseado, alguna consecuencia no evidente. Para superar este obstáculo es necesario que siempre, verifiquemos las ramificaciones de la solución [mis alumnos, etc, reconocerán aquí la oportunidad de aplicar el Árbol de la Realidad Futura y, especialmente, la Rama Negativa].
Así pues, a los tres obstáculos citados en primer lugar, hay que añadir [los cito en el orden que los presenta Goldratt, lo que no implica que se nos presenten en esta secuencia]: la autocomplacencia intelectual, que se cura siendo 'humildemente arrogante'; la trampa de la lógica circular; darse por vencido antes de encontrar un segundo efecto que soporte o invalide nuestra hipótesis; ser incapaz de encontrar el efecto predicho por limitar demasiado el alcance de nuestra búsqueda y, por último, pasar por alto algo importante. Además, hay que practicar continuamente. A cada oportunidad que surja.
Nadie dijo que esto de pensar con claridad fuera fácil, amigos.


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