Continuamos con la serie de entradas dedicadas a "The Choice". Goldratt nos dice ya en el primer capítulo que una clave imprescindible [una condición necesaria, en el argot TOC] para pensar con claridad es aceptar el concepto de 'Simplicidad Inherente'. Una vez más, como en el caso de 'People are Good', no estamos hablando de aceptarlo como una idea curiosa o interesante, sino como una forma práctica de encarar la Realidad. Sencillamente, trabajar a partir de este supuesto mejora la calidad de nuestro razonamiento. Veamos cómo.
Lo j*did* de esto es llegar a entender bien a qué se refiere Goldratt con 'Simplicidad Inherente'. Algo he adelantado en anteriores entradas, pero creedme, el buen doctor estira el concepto como un chicle, encontrando derivadas que no son tan evidentes a primera vista... y que, en su mayoría, dejaré que descubráis por vosotros mismos. Simplicidad Inherente, "in a nutshell, it is at the foundation of all modern science as put by Newton", nos dice Goldratt. Ni más ni menos. En efecto, fue Newton el que nos descubrió que "la Naturaleza es extraordinariamente simple y armoniosa en sí misma". Goldratt nos dice que esa máxima puede aplicarse no sólo a la Naturaleza, esto es, el mundo físico, sino a la Realidad entera - a cualquier realidad.
Empecemos por lo de "simple". ¿Es la Realidad simple o compleja? Bien, todo depende de lo que entiendas por complejo. Si te refieres al número de palabras o frases que necesitas para describir un sistema [ej, las operaciones de una empresa de telecomunicaciones] pues sí, lo cierto es que hay partes de la Realidad que resultan ser muy complejas. Pero ¿Es esa la definición de complejidad con la que nos interesa trabajar? Goldratt nos dice que a los científicos, como a los gestores de una organización, lo que interesa es la complejidad de funcionamiento o manejo del sistema. Para decirlo en plan Simpson, lo que queremos saber es qué "botones hay que tocar" para conseguir de la Realidad de lo que queremos. Y ahí, sí, la intuición de Newton que Goldratt nos traslada es que, en contra de lo que pudiera parecer, preguntarnos por qué ocurren las cosas, indagar con rigor en las causas de los fenómenos, nos lleva a la conclusión de que la Realidad es, según profundizas en tu análisis, extraordinariamente simple. El sistema converge; aparecen causas comunes a medida que nos remontamos en la cadena de causa-efecto. Si profundizamos lo suficiente, encontraremos que unos pocos elementos en la base gobiernan el sistema al completo.
[Mis alumnos de los talleres de Procesos de Razonamiento reconocerán en el Árbol de la Realidad Actual la herramienta lógica que nos ayuda a determinar las causas raíz de cuantos efectos indeseados observamos en la realidad.]
Aceptar la Simplicidad Inherente de la Realidad como una cuestión práctica te lleva a salvar el primer obstáculo de los identificados por Goldratt para todo aquel que quiera pensar con claridad: la percepción de que la Realidad es compleja. Si creemos que la realidad es compleja, trataremos de encontrar respuestas complicadas a lo que sucede, con lo que volveremos a errar el tiro.
[Aprovecho para insistir en un punto sobre el que no he hecho suficiente hincapié estos años: la mayoría de los errores del pensamiento son errores de percepción, no de lógica.]
La segunda parte del enunciado de Newton es también relevante, puesto que es la parte que nos ayuda a superar el segundo obstáculo identificado por Goldratt para pensar con claridad. Se trata de ser consciente de que la Realidad es armoniosa en sí misma, o, dicho en otras palabras, que las contradicciones sólo existen en nuestra percepción. La Realidad no se contradice a sí misma. Asumir esto como cierto evita que aceptemos "soluciones" de compromiso ante cualquier contradicción aparente. He hablado en estas mismas páginas del devastador efecto que tiene aceptar compromisos enfrentados a un conflicto; son la causa raíz de multitud de efectos indeseados en nuestros sistemas. De hecho, y esto es importante, Goldratt asume [pero no justifica] que en la raíz de cualquier problema hay un conflicto que no ha sido resuelto. El concepto de Simplicidad Inherente, por otro lado, nos anima a revisar los supuestos que estamos haciendo sobre la situación, a cuestionarlos e invalidarlos. Nos pone en la dirección correcta hacia la verdadera solución a nuestro problema.
[Nuevamente, tanto mis alumnos como los hipotéticos lectores más veteranos reconocerán en la Nube de Evaporación la herramienta lógica utilizada para eliminar contradicciones, conflictos o dilemas.]
He preparado un esquema, a modo de rama lógica de suficiencia, que explora las consecuencias de asumir como cierta la creencia en la simplicidad y armonía inherentes de la Realidad. Os presento aquí un fragmento. La información reunida en dicho esquema está desperdigada por todo el [put*] libro. Varias de las relaciones causales que os muestro no están suficientemente justificadas por el autor [mis alumnos reconocerán enseguida que en la mayoría de los casos hay Claridad en la relación causal, pero no Suficiencia], aunque algunas las he podido completar por mí mismo. Cualquier error que pudiera existir en este esquema es, por supuesto, exclusivamente mío.
Como podéis ver en el esquema, una persona que opere desde la creencia en la Simplicidad Inherente dará por sentado que cualquier conflicto existente puede ser eliminado, así como que en cualquier relación humana, el potencial para alcanzar la armonía está presente. Ambas ideas son derivadas de la creencia en la ausencia de contradicciones en la Realidad. Si los conflictos pueden ser eliminados y en cualquier relación la armonía es posible, concluiremos que siempre será posible introducir cambios que permitan a todas las partes implicadas conseguir lo que desean de la relación. Si asumimos que es posible construir dicho cambio, llegaremos a la conclusión de que no es necesario culpabilizar o enfrentarse a nadie, ni mostrarse codicioso, o mentir o robar. Siempre podemos "agrandar" la tarta.
Por otro lado, si esa persona asume con Goldratt que cualquier problema es el resultado de un conflicto de fondo [algo con lo que aparentemente Bill Dettmer no está de acuerdo], entonces, dado que cualquier conflicto puede ser eliminado, desarrollará la profunda convicción de que cualquier problema puede ser resuelto. Por lo tanto, no tendrá razones para reprimir o esconder sus problemas; no necesitará rebajar sus expectativas. No tendrá miedo de perseguir lo que su corazón desee. No tendrá miedo de desear una vida plena de significado.


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