No pasa nada
Hablo con la Rubia de los múltiples follones en los que ando metido. Me dice: "No pasa nada, Mario. Nunca pasa nada. Y aunque finalmente pase, sabes que al final tampoco pasa nada". La Rubia no lo sabe, pero de lo que habla, en realidad, es de algo que los psicólogos denominan 'Impact Bias', un error cognitivo que nos lleva a sobrestimar nuestra reacción emocional a eventos futuros. Las evidencias experimentales demuestran que la mayor parte de las veces no nos sentimos tan mal [ni tan bien, ojo] como imaginábamos ante determinados eventos una vez que éstos han sucedido.
Por ejemplo, hay estudios que demuestran que dos meses después de
terminar una relación los implicados - dando por sentado que sean
personas medianamente cuerdas - se encuentran menos angustiados de lo
que habían temido. Lo mismo puede decirse de otras catástrofes
vaticinadas, incluyendo el hecho de ingresar en prisión. Una
vez que estás "ahí", una vez que "lo peor" ha ocurrido, descubres que
las cosas, siendo malas, no son tan terribles, ni el dolor se prolonga
durante tanto tiempo, como las hacíamos parecer en nuestra cabecita. En el fondo, somos unos mamones de cuidado.
Detrás de este "Impact Bias" encontramos un error típico del pensamiento - un estrechamiento del foco de atención. Cuando se piensa acerca del impacto de lo que está por venir, tendemos a mirar a una parte pequeña de la situación, pasando por alto todas las otras cosas que están en marcha en nuestra vida. Sin duda, otros sucesos competirán por nuestra atención cuando llegue el momento, restando "carga" emocional a lo que antes nos preocupaba [o entusiasmaba] tanto. Incluso cuando se trata del fin de algo muy querido - un proyecto, una relación, un sueño -, la vida continúa en el resto de múltiples derivadas. Duele, sí... pero menos.
[Escribo esta entrada después de leer el mágicamente oportuno post dedicado al Impact Bias en Psyblog Update]

Nunca había escuchado del impact bias. Tengo un proyecto que vuelvo a hacer cada año y cada año me pasa una angustia terrible antes y mientras lo ejecuto (cliente complicado, muy complicado...) pero después pienso que no fue tan horrible.
Este año fue la tercera vez que pasó por eso, lo que me sorprende es que no soy capáz de aprender...
Publicado por: HabitosVitales | 21/05/08 a las 21:17
Es la primera vez que oigo hablar de estos conceptos, pero a mi me parece que puede tener que ver con la educación cristiana de nuestra sociedad.
Historicamente está bien visto lo de sufrir para purgar los pecados.
Un saludo
Publicado por: ekaizen | 12/05/08 a las 23:39
Tambien se conoce como "Secuestro emocional". Cuando algo nos preocupa, o mejor dicho, nos pre-ocupamos excesivamente en algo a lo que adjudicamos una importancia total, nuestras emociones se concentran solo en ese "problema".
El origen de esa actitud es muy bonito, pero le damos un uso que no es el correcto.
Publicado por: jmvives | 12/05/08 a las 21:39
Mario ¡que envidia me das!. Por muchas cosas, pero hoy más que nada porque veo que la rubia sigue leyendo tu blog.
Muy interesante lo del "Impact Bias".
Publicado por: telemaco | 12/05/08 a las 21:06
Es cierto, nos pasamos la vida angustiados por nuestros devenires y por las cosas que creemos nos marcarán para que luego de experimentarlas nos demos cuenta de que era "sólo ruido" y nada más. El "Impact Bias" es una condición muy humana y se origina en el fatalismo ancestral que conmueve nuestros sentimientos desde que éramos primates. De ese fenómeno cerebral surgieron las religiones.
Publicado por: Senior Manager | 12/05/08 a las 12:57
Gracias!. La próxima vez me ahorraré toda la frase y sólo te diré:"Impact Bias". Entonces espero ver en tu cara una sonrisa :-)
Publicado por: La Rubia | 12/05/08 a las 10:08