Durante años pensé que en cuestiones laborales, la cosa estaba clara: o trabajabas para alguien, a cambio de una nómina más o menos digna que te proporcionara una cierta 'seguridad' - entendida como la tranquilidad de saber que todos los meses recibirías un ingreso con el que hacer frente a tus gastos - o trabajabas para tí mismo, como autoempleado o como empresario, disfrutando de la 'libertad' que se deriva de tomar las riendas de tu propia vida - al menos de parte de ella -, pero sabiendo que en cualquier momento te podías encontrar en la situación de ser incapaz de hacer frente a tus gastos más básicos. Siempre pensé que tenía que escoger entre mi 'libertad' o mi 'seguridad'. Imagino que más de uno habrá hecho reflexiones parecidas en algún momento de su vida. A vosotros va dirigida esta entrada.
Estas semanas he vuelto una y otra vez al viejo conflicto, nunca superado de veras. Reflexionaba sobre la atractiva oferta de un empresario amigo para incorporarme a su proyecto y en las consecuencias que ello traería a mi vida. Como bien me ha recordado Jaizki [en comunicaciones privadas], 'libertad' no sólo no significa lo mismo para cada uno de nosotros, sino que ni siquiera le damos la misma importancia. Por mi parte tengo claro que tanto saber que puedo hacer frente a mis compromisos financieros como saber que puedo elegir cómo quiero desarrollar mi actividad profesional, en todos los sentidos - jornada, compañeros, clientes o proyectos -, es decir, tanto la 'seguridad' como la ' libertad', son condiciones necesarias para llevar una vida satisfactoria. Probablemente, como bien me recuerda Jaizki, la única manera real de tener Libertad es conseguir la Independencia Financiera, pero mientras llega, al menos quiero garantizarme la posibilidad de decidir sobre las cuestiones que afectan a mi trabajo.
He dicho en otras ocasiones que enfrentarse a una contradicción, conflicto o dilema es un poderoso desencadenante de los procesos cognitivos asociados a la generación de ideas creativas. Ante el dilema que se me presentaba - trabajar por cuenta ajena para ganar algo de 'seguridad', frente a trabajar por mi cuenta para mantener mi estilo de vida, mi 'libertad' -, me vi obligado a revisar todo lo que daba por supuesto sobre mi actividad como consultor verdaderamente artesano, consultor sin una gran organización detrás, consultor sin nómina. Hace tan sólo unos días, ocurrió algo: sobrevino una revelación, una iluminación chiquitina, un 'satori' de andar por casa, que me gustaría compartir con vosotros, por si de algo pudiera servir a alguien. Es éste: NO HAY CONFLICTO ALGUNO, NO HAY POR QUÉ ELEGIR ENTRE LIBERTAD o SEGURIDAD. Podemos aspirar a las dos con el convencimiento de que no se trata de un empeño inútil.
El conflicto nace de nuestra percepción de la situación. Como siempre ocurre en estos casos, en cuanto lo
trasladas de la cabeza al papel mediante una nube de evaporación empiezas a ver cómo se 'evapora' por sí
sólo. El dilema surge al creer que sólo puede haber 'libertad' trabajando para uno mismo, lo que seguramente es falso, o que sólo puede haber 'seguridad' trabajando por cuenta ajena, con una nómina, lo que DEFINITIVAMENTE es una Gran Mentira. Tampoco es cierto que las opciones a nuestro alcance sean sólo trabajar para sí [desde los cuadrantes A o D de Kiyosaki] o para otros [desde el cuadrante E], puesto que algunos tienen la posibilidad de actuar desde el cuadrante I(nversor) o desde cualquier combinación de todos ellos. Pero para mí, lo más importante no tiene nada que ver con esto. Lo verdaderamente DEMOLEDOR ha sido 'descubrir' que, por sorprendente que pueda parecer, mi 'libertad', tal y como yo la entiendo, puede ser de HECHO UNA DE LAS MEJORES FORMAS DE CONSEGUIR ESA 'SEGURIDAD' que necesito.
Ser un profesional 'libre' o un empresario no te sirve de gran cosa si el 80% de tus ingresos proceden de un mismo cliente. Encerrarse en un puesto de trabajo por cuenta ajena, descuidando tu empleabilidad o la gestión de tu red de contactos te hace igualmente dependiente. Si eres dependiente de algo, eres vulnerable. Puedes comprar 'seguridad' hasta cierto punto convirtiéndote en 'imprescindible' para tu cliente o para tu empleador, pero no hay nadie que sea imprescindible para siempre y, de cualquier modo, eso no te protege frente a lo que pueda dañar al que te da de comer. Lo que sí creo es que aumentar el número de opciones disponibles aumenta tus probabilidades de éxito. Cuando sabes utilizar tus recursos - tiempo, dinero, conocimiento o relaciones - para generar alternativas 'viables' de ingresos, puedes empezar a sentirte medianamente 'seguro'. Cuando estás disponible para que otros muchos puedan elegirte y tienes algo de valor que ofrecer, puedes sentirte aún más seguro. Mantener tus opciones abiertas Y mantenerse como una opción atractiva para los demás: creo que ese es el camino, trabajes para tí o por cuenta ajena. Cualquier movimiento que reduzca tus opciones o tu capacidad de elegir te pasará factura más tarde o más temprano. En tiempos como estos, no creo que exista otra fuente de 'seguridad' real, al menos ninguna que esté a mi alcance en estos momentos.
NOTA FINAL: Jaizki, gracias por ayudarme a 'verbalizar' mi intuición! Rubia, gracias por revisar el texto.


Recent Comments