Hace unos meses tuve la oportunidad de mantener una divertida conversación con un potencial cliente, un representante de una compañía discográfica independiente. Mi interlocutor comenzó adulándome de forma realmente hábil - "Le llamo porque he oido que ud. es bueno resolviendo problemas" - para bombardearme de inmediato con una mezcla de quejas e improperios tras la que se encontraba su percepción del mal que aquejaba a su compañía: el "top manta". Un minuto más tarde reconocía que ese era, en realidad, el menor de sus problemas. Tres minutos más tarde le hablaba de WeedShare. Cinco meses después, sigo sin saber nada de él. |
WeedShare es la respuesta más inteligente que la industria discográfica ha dado al problema de la piratería en redes P2P. No sorprende a nadie que esta solución nazca fuera del circuito de las grandes majors, en una compañía independiente con sede en Seattle, Washington, llamada Shared Media Licensing (SML), también conocida por el nombre de la aplicación que hace todo esto posible: Weed.
En pocas palabras, SML - que ha sido fundada por músicos y desarrolladores de software - acoge como una oportunidad el nacimiento de las redes de intercambio de archivos P2P, desarrollando sobre ellas un modelo de super-distribución con características virales. Weed anima la compartición de archivos, recompensando - económicamente - a aquellos usuarios que respectan los derechos de los artistas. Como dicen los fundadores en su página web, han encontrado que este enfoque funciona mucho mejor que demandarlos.
El sistema es muy sencillo. Los creadores, después un proceso de "weedificación", son libres de distribuir su música como mejor consideren, bien a través de la web de WeedShare o de cualquier otra compañía que trabaje con el mismo formato, bien a través de un CD o de una red P2P. CD Baby es el mayor proveedor de contenidos weed, con casi 60.000 títulos. Los archivos weed pueden ser reproducidos en cualquiera de las aplicaciones estándar del mercado, desde Windows Media a Real Player, pasando por WinAmp o MusicMatch.
Un potencial cliente puede escuchar hasta 3 veces, de forma completamente gratuita, una canción antes de decidir comprarla. La aplicación Weed se utiliza para adquirir estos archivos, cuyo precio oscila entre 50 centavos y 4 dólares. Podéis descargarla (720k) desde aquí. Una vez que has comprado un archivo weed, eres libre para escucharla cuanto desees en hasta tres PCs distintos. También puedes grabarla en un CD para reproducirla en tu estéreo, o transferirla a un reproductor portátil como el Creative Labs Nomad, el Rio S10 o cualquier PDA con Windows CE. Lo mejor es que también puedes compartir el archivo con quien lo desees y - ahora viene lo bueno - si esa persona compra este archivo, tú recibes un importe del pago que realiza... sí, lo has oido bien... ¡Cobras una comisión por la venta!!
Concretamente, el autor recibe un 50% del importe de la compra, mientras que el resto se reparte entre aquellos que distribuyen la canción. Tú, el primer comprador, recibes un 20%. Tu amigo un 10% y si otra persona lo compra a través de él, recibe el 5% del precio. SML recibe el 15% final por el servicio.
He leído que hay una auténtica guerra interna en alguna de las grandes discográficas con relación a este nuevo modelo de negocio. Por un lado está creciendo a una velocidad pasmosa; por otro lado, apostar por él significa reconocer que todas las iniciativas de la RIAA - o, para el caso, de la SGAE - en contra de las redes P2P eran fruto de la más asombrosa de las estulticias.
La revista Wired publicaba ayer mismo un interesante artículo sobre Weed.


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