Una aplicación NO es un servicio
Una "aplicación" no es un servicio.
Una "plataforma", tampoco.
Para terminar, una aplicación, o una "plataforma" 'pasada a producción' a duras penas empieza a ser el germen de un servicio, si entendemos por tal algo por lo que alguien está dispuesto a pagar [ahora y en el futuro], algo que satisface [razonablemente] unas necesidades y/o expectativas [mejor o peor definidas].
Hay formas más divertidas de hundir una empresa de base tecnológica, pero pocas son tan eficaces como ignorar este simple hecho: las funciones no técnicas de la empresa - marketing, comercial, asesoría jurídica, whatever - también son responsables de conseguir que una aplicación [o una plataforma] llegue a ser el núcleo operativo de un servicio rentable de base tecnológica. Y su trabajo comienza mucho antes de que dicha aplicación sea ni siquiera la sombra de una idea en la mente del programador que se va a picar las 250000 líneas de código en cuestión.
Si todo esto os parece de cajón, pues qué buena suerte.











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